Abama es una finca privada de 160 hectáreas
situada en Guía de Isora, una de las zonas
más tranquilas y menos conocidas de la
isla de Tenerife. Cuenta con paisajes volcánicos,
una exuberante vegetación con más
de 300 variedades de plantas, árboles
y palmeras, así como unas vistas panorámicas
al océano Atlántico y a la isla
de La Gomera.
Abama, ahora gestionado por el grupo Ritz-Carlton,
ofrece exclusivas Villas y diversos restaurantes
que ofrecen la gastronomía más
exquisita para el paladar más exigente.
Dispone también de playa y embarcaderos
privados, un campo de golf con un recorrido de
par 72 y 18 hoyos, más 9 hoyos adicionales
en proceso, diseñado por Dave Thomas,
Club de Tenis, un exclusivo Spa e instalaciones
para reuniones y congresos.
Habitaciones de inspiración y diseño étnicos,
en las que el arquitecto Melvin Villaroel, combina
materiales como el brezo y el pino canario con
abundante vegetación, sin olvidar el papel
al agua, que está presente en todos los
espacios interiores y exteriores. Las habitaciones
y suites se distribuyen entre la Ciudadela y
las exclusivas Villas, la mayor parte de las
cuales cuentan con magníficas vistas del
Océano Atlántico, el campo de golf
y los jardines. La ciudadela combina la arquitectura étnica
y morisca presentes en la mayoría de las
habitaciones y suites, así como diversos
restaurantes y bares, el centro Wellness & Spa,
la galería comercial, las tiendas, las
piscinas, el centro infantil y los salones de
banquetes.
Todas las villas de más de 50 m2 cuentan
con terraza privada, cama de matrimonio o dos
camas y amplios baños de mármol
con bañera y ducha acristalada y el WC
en dependencia aparte.
En Abama podrá experimentar sabores y
aromas que le invitarán a un viaje culinario
en el que la variedad y la calidad de la oferta
están íntimamente ligadas a su
situación y excelentes vistas. Podrá elegir
entre un sinfín de mariscos al borde de
un acantilado, o una degustación gourmet,
una auténtica parrilla argentina, exquisita
pasta italiana o la excentricidad de la cocina
japonesa